martes, 11 de enero de 2011

133. "The philosophy of time travel" en el 2011

      A E. Cazal y I. Corona 

     Sí, Donnie Darko, la primera película del año. Ya había comenzado a verla meses atrás con algunos amigos, pero en esa oportunidad por más que luché sucumbí al sueño, y dormido me sobresaltaba con los golpes de la música, increíblemente creepy como vieron o verán.
Antes de escribir sabía más o menos qué iba a decir pero al toparme con este verso de una canción del soundtrack (que suena, debo decir, mientras escribo) Going nowhere, going nowhere, recordé la sensación de vacío ligado con nostalgia que experimenté durante la película. Similar a la que se siente en las carreteras en el preciso momento en el que olvidamos que venimos y vamos a un lugar. Cuando nos distendemos en la nada y se nos enfrían las manos, pero presente la memoria sentimos algo que parece cálido... ¿no es como así?

    No me atrevía a ver la película porque como he testimoniado anteriormente mi miedo a entrar (penetrar) parecía haberse agudizado causando en mí un rechazo a todo lo que prometiera sacudirme. No me estoy autoflagelando, no siempre estamos dispuestos, y eso puede ser válido. Y sí, ésta me sacudió... con su sabor en la boca googleé la película a ver qué conseguía, y hallé sobre todo exhautivas explicaciones de su trama, y como un antivirus, un comentario en la cual el director Richard Kelly decía que parte del poder del film era no sobre-explicar nada, y mantener el misterio, legitimarlo.
Sin embargo, aunque no pueda dejar de sentirme invasivo, intruso, admito que un poco antes de hallar ese comentario, leí una explicación en wikipedia que afortunadamente resultó ser del mismo director donde habla de los fenómenos del film que se describen en el libro ficticio "The philosophy of time travel": "A medianoche, el Universo Tangencial se separa del Universo Primario, gracias a la aparición de un Artefacto, representado por un Motor de avión. Los Universos Tangenciales son inestables y generalmente colapsan en menos de un mes, llevándose el Universo Primario consigo..."
Seguí y me topé con una entrevista donde Jack Gyllenhaal, protagonista del film, que, y hagamos el paréntesis más largo de la historia de la bici (desempeña una brillante actuación de un adolescente de deiciséis años enfermo mentalmente, o enfermo de lucidez, ingenuo, desgarbado, a veces espeluznantemente maquiavélico y con un lenguaje corporal que daba la sensación de que estaba incómodo en él, de que es un extranjero en su cuerpo), lo describe, al film, como un viaje del que nadie puede sacar conclusiones objetivas. Es así, aquí con "mad world" sonando entiendo que es una película hermosa y que no necesita de más nada.
Si no la han visto, se las recomiendo. Es una película escrita y dirigida por el mismo hombre, lo cual particularmente siempre me resulta interesante, tiene un muy buen reparto de actores encarnando papeles extraños si los comparamos con el resto de su carrera. Excelente música que reinvindica a cualquiera con los ochenta. Grandes momentos de reflexión sobre el absurdo de la vida, una lectura inteligente de la escena del psicólogo, entre otras cosas. He aquí el trailer:




   Why are you wearing that stupid man suit?

Canción en curso: Mad world de Tears for fear versionado por Michael Andrews.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Mi computadora explotó

Por fin vuelvo a tener computadora. Cuando vi Julie & Julia nunca vi una escena en el que el proyecto de la blogger fuese suspendido "hasta nuevo aviso por fallas técnicas". El monitor primero se mostró sintomático: de un día para otro decidió emular una versión de la fiebre amarilla. Sólo que fue azul. Justo como si hubiese puesto un cuadro de celofán en la pantalla de ese color... Después murió una madrugada. El técnico fue el que notó que no tenía pulso, que jamás volvería a enceder. El azul, entonces, no fue precisamente síntoma, fue despedida. Preludio del negro. 

Se despidió con azul, en vez de con la mano o con un pañuelo, como gente de puerto. Sí... Antes, una semana antes decidí comprimir archivos y en vez de zip, bajé una versión "de prueba" e, ignorante debo decir, una gama de virus que iban desde la tuberculosis hasta el VIH. Sí, mi compu explotó.

Entre eso, el trabajo (consecuencia directa del PROYECTO PARA NO DORMIRNOS DEDAL que contaré luego no sé cómo), los deberes de la universidad y LA CONTIGENCIA. Me he olvidado un poco de mí mismo, y me fastidia pensar que algunos pueden regocijarse al ver cómo la admito... Ay no importa, lo que sea. Sólo sé que al olvidarme de mí, se me fue la bici de las manos justo cuando pensé que había vuelto. No me excuso, cumplo la promesa: contar hasta lo que averguenza. Es mejor eso que hacerse el loco. 

Son tan pocas, tan pocas las pelis que he visto, además...

Supongo que el Pedro que usó su cuerpo y alma como catapulta para lanzar su bici se asustó un poco. Es cierto. No he visto las películas por miedo a no poder con más mundos... ¿Cobardía? ¿Procrastinación? Miedo a entrar, a pisar enter.
Eso mezclado con un falso sentido práctico, así chimbo como de administrador, abogado (hablamos de imágenes aquí, no de profesiones. No se ofendan por favor que no es mi intención ni mucho menos). Ese que consiste en evitar sentir un poco para funcionar... Tonterías para el estar, en vez de tonterías para el ser

Sin embargo como dicen por ahí: "La vida es para los que penetran en ella".

Canción en curso: Algún día de Julieta Venegas.

domingo, 15 de agosto de 2010

4. Total Eclipse

    Esta película de 1995 de la directora polaca Agnieszka Holland entró en la lista porque me llamó mucho la atención como su existencia es un tabú. Es decir, en las dos escuelas de Letras de la Capital nadie habla de una película de los poetas Arthur Rimbaud y Paul Verlaine... Me imaginé un concilio en las alcantarillas de la ciudad donde todos los profesores de Letras se reunieron en estricto secreto para jurar solemnemente no comentar la película nunca, nunca, NUNCA...

   Lo cierto es que a mí también se me prohibió hablar de ella.




    No, mentira. Hablemos, hablemos, para empezar hay que recordar que la película es ficción, que no es cien por ciento biográfica. Está basada en una obra de Christopher Hampton, quien es a su vez el que escribe el guión. Éste desarrolla la historia a partir de la correspondencia y los poemas escritos durante la relación amorosa de Verlaine y Rimbaud.

    Puedo decir con cierto temor a que me deshereden ciertos profesores que me gustó, y debo morderme la lengua con respecto a la actuación de Leonardo Dicaprio (Arthur Rimbaud), fue brillante. La de David Thewlis (Paul Verlaine) como siempre, me incomodó, lo volví a sentir desbordado. Es interesante la lectura -relectura- de la imagen del ser poeta. "La poesía es revolución" dice por ahí Octavio Paz. El personaje de Rimbaud respiraba en cada escena revolución. Le era un asunto vital, cada gesto emulaba, a mí parecer, versos extraños, incomodantes. En algunos momentos me recordaba a algún personaje habitante de El país de las maravillas, y el resto del mundo a Alicia, frustrado ante la presencia de un ser tan extraño e impredecible. 

    Por ello, el vestuario, la belleza de la actriz Romane Bohringer (la esposa de Verlaine), vale la pena verla. 

    No haré ningún comentario, en cambio, sobre la barba de Verlaine al principio. Sólo diré que, como dice un amigo, el pacto ficcional es frágil.


Canción en curso: Song for my father de Horace Silver.
Imágenes: capturas de la película Total Eclipse.

viernes, 13 de agosto de 2010

El proyecto de las 100 gruyas.



Sólo vi que una amiga está haciendo 100 gruyas para un regalo, ni sé para quién son.

"Pedro está retomando lo de la bici"

                                                              A David H. 
   
   Lo más difícil de distanciarse de un amigo es volver ¿cómo vuelves? Me recuerda a eso que dice Malte en sus cuadernos acerca de lo tonto que le parece contarle a alguien que se está transformando, cuando precisamente no es el mismo de antes. 
    ¿Se entendió el párrafo anterior? Tengo mucho tiempo sin redactar... quizás luego hablemos de eso. Sólo me recuerda, dejo en claro que no me sabe igual. Es decir, aún me reconozco volando en una bicicleta alada con cara de pendejo, sólo que como dicen nuestras amigas de Sabia vida Savia, a veces ella, la bici, baja a tocar la tierra. 
    Regreso con cariño de un estudio precedido por vuelos muy, muy altos, que me alejaron de este blog. Tuve que morder algunas nubes (quizás más de la cuenta) y no contarle a nadie. Luego bajar, y guardármelo también. Allí, regido por las leyes terrenales se me engancharon a la ropa esas premisas (o consignas) tipo "no tengo tiempo", o "mi vida depende de esa calificación"... Regreso a afrontar mi fracaso. 
   He escrito mucho, muy diferente a mí parecer a lo que es redactar. No he visto muchas películas, no. He cosido mucho, mucho, sí. Las pequeñas libreticas en las que bosquejeaba embriones de versos se acabaron. Las hojas, quiero decir. Así mismo todo lo que he escrito últimamente se ha repartido en los inconclusos cuadernos del terrible semestre pasado. No parece un problema, pero me siento un poco desmembrado, como debe sentirse la imagen de un rompecabeza desarmado. Además, metí tantas materias, que el interés literario del principio poco a poco se fue evaporando dejándole lugar sólo a la angustia de lo que llaman "ansiedad cultural" o no-sé-qué-vaina fáustica, como lo llama mi amigo Daniel P.A. En verdad no fue tan malo, pero me desmoralizó en ciertos asuntos. Por ahí dicen que soy "susceptible al elogio" (quién sabe qué diablos significa eso). 

    El Proyecto Para-No-Dormirnos del año que se quedó dormido esperando a su coescritora, el llamado "Dedal", dedicado a la moda y al diseño fue sorprendentemente el que me raptó en estos meses de ausenciá. Pronto hablaré de Picopinto design, proyecto de diseño de cintillos, tocados y cosas para la cabeza en el cual trabajo junto con mi novia (PUBLICIDAD, sólo jodo).
    Con respecto a la lista de películas, el cine, la cosa. Ay... el cine... Mi televisor murió y el DVD que tenía prestado (prestado, prestado no como el pote de silicón del Centro de estudiante, que era "medio robao" y no precisamente para dárselo a los pobres) me lo pidieron de vuelta. Eso, mezclado con un miedo extremo a ver películas o leer libros que me tocaran teclas desafinadas e hipersensibilizadas a causa de ingerir tanta nube llevó a Persona de Bergman a empolvarse junto a otras en mi cuarto. Sin embargo, he podido ver algunas...
    Debo decir que lo de andar comiendo nubes fue necesario, no obstante, aconsejo no pensar tanto y mucho menos vigilar los pensamientos. Es mejor no ser santo inquisidor (por no decir exorcista) de sí mismo. Esto me alejó de varios amigos, incluyendo la bici y sus ganas de enseñarme a tocar la imagen con tres dedos, uno literario, otro cinematográfico y el otro, con dedal, de costurero. Si no me hubiese distanciado, ausentado en ciertos momentos quizás hubiese estado más tranquilo. 

    Ausencia... No sé si realmente llegué a irme, pero sí sé que guardé silencio. Hubo cosas que no supe cómo decir, porque no supe como acomodar en mí. Acomodar en el sentido de buscarle puesto y, bueno, me contradije: escondí el error en vez de aprovecharlo. Antes, aquí, escribían varios ciclistas. Puedo entender ahora que nos costó mucho coincidir para organizarnos y la bici cayó por peso. 
    Pido disculpas, sé que algunos se decepcionaron mucho, deben saber, sin embargo, que esto no afecta de ninguna manera nuestra amistad. 

    "Pedro está retomando lo de la bici". En esos términos esto no funciona. Las sensibilidades vibran, las necesidades expresivas no paran de cambiar. Aunque el mundo siempre le pele las mismas costuras. 


GRACIAS de todo corazón a Daniela Guglielmetti y Gabriela Lovera  autoras del libro que inspiró a este blog Sabia vida savia por ese regalo tan bonito y gratificante. Un poema ilustrado o, como solíamos subrayar, una ilustración poética dedicada a la Bicicleta alada (si le dan click verán la imagen lo suficientemente grande para leer el poema).

canción en curso: Fruto real de Hector Buitrago.

domingo, 25 de abril de 2010

jueves, 22 de abril de 2010

Recorte #3




Te convertiré en humana a cambio de tu voz, tu alma, tu familia y tu hogar...
Suena bien -dijo la sirenita.